23.7.14

Corazón delator..





Un corazón delator hirió mi pecho ya no quedan más que cenizas. Un aroma de flamas que hoy me arroja al infierno.
Fue mi vicio..
Paso mis noches recordando los días en que buscaba su rostro entre tantas miradas cruzando a prisa. Mis recuerdos son vagos, todos vagos mezclados de sudor y texturas de un papel  tal vez de varios.. Con manzanas de firmas poco maduras. Añorando aquella isla fantástica llega el insomnio y la tesitura de una voz que raspaba mis madrugadas. Hoy todo se ha extinguido.

Trozos de mi alma vagan en la habitación mientras mis lágrimas caen al piso sin ser escuchadas. Resbalan de mis mejillas como en aquellos días fríos de dolor intenso en los tobillos donde mis historias enjauladas colgaban de escalofriantes ramas y parabrisas.

Las mentiras, las promesas rotas y las ilusiones llegan con la aurora y nombres arroja el día cegando mis ojos zurciendo mis labios vedando los te quiero.

No es que haya dejado de quererle es que escuchar su voz una vez más me rompería pues sé que aquí no pertenece. ¿Quién quisiera por amor ir al infierno..?

Mutable, abrupta, demente. Me repito a solas. Los sentimientos no se codifican cuando no hay nadie leyendo.

No fui su sueño y rendida caigo y sueño sentir de nuevo mis alas cuando él abrazaba mi cuerpo y el éxtasis me arrojaba a ese lugar sin saber que ese lugar era el mismo infierno.

γ.ک

28.6.14

..




Si no fuese por el quebranto que estrangulaba su garganta, lo habría creído un sueño, peor aún, una pesadilla.
Los músculos se le tensaban al contener su rabia pero seguía manteniendo la mirada fija en el horizonte deseando que la imagen decidida e inmutable, postrada ante sus ojos fuese solo un espejismo o se desvaneciera por arte de magia. Tensaba los músculos y estrangulaba sensaciones para no mirarla, para salir ileso para continuar viviendo. 
Desconocía todo aquello que vendría después en cuanto cruzara el umbral pero estaba acostumbrado a volar y el hecho de tener que caminar frente a una multitud le atormentaba. Por lo que confrontó al peor de sus adversarios, a él mismo y perdiendo todo se tornó violento. Demente decidió partir sin querer percatarse de la tristeza con que la dejaba. Su ira se convirtió en su fortaleza y esta  lo cegó. Es ella o yo, pensaba al tiempo en que llevaba el llanto estrangulado y los ojos fijos en el horizonte mientras partía.
Cruzó el umbral y al hacerlo su cuerpo mutó al igual que sus recuerdos, su pensamiento dio un vuelco y sus ojos eclipsaron. Turbando el reposo del monje, su piel se tornó agua marina mientras se esfumaba su llanto. Lentamente despertó de un sueño para vivir la pesadilla que levantó enormes aristas, de un tetraedro de  recuerdos confinados a morir.  
γ.ک

12.6.14

Me..




Me dueles. Al promediar la tarde, cuando la prisa se les va de los pasos.
Por las noches, al cruzar los fantasmas que te dolían.
Me dueles, mientras desayuno melancolía. 

Pareciera que vivo en otro mundo, (en ese de mis sueños tontos)
En el que no espero los días lluviosos
En el que mis labios jugosos muerden
En el que mis ojos reflejan otros ojos

Pero cuando llega la noche el recuerdo de tu beso acorrala mi mente
Y mis labios crujen al saber que mis ojos mienten 
Duermo apretando los labios, deseando amanezca lluvioso 
Así nadie podrá notar que llevo empapados los ojos.

Y es verdad que vivo en un mundo de sueños tontos,
Pues paso únicamente tu felicidad deseando 
Tarde noche y día... Por encima de mis sueños rotos.

γ.ک





25.4.14

Mi rostro..


Casi siempre es el miedo de ser nosotros lo que nos lleva delante del espejo. A. P.





No sabía de qué manera comenzar a escribir. Me aconsejaron dejarme de códigos que nadie entiende e intentar explicar, sin detalle, lo que siento.
Duele, quema, estalla dentro de mi cabeza queriendo salir. 
La duda, me acorrala me atormenta. Se va sembrando y ramifica sus cancerígenas preguntas, mismas que me llevan a una endiablada encriptación que logro desmenuzar, es innato no puedo evitarlo. 
Al someterme al insomnio y poco alimento. ¿Qué cuánto de esto es verdad? No lo sé, pero tengo una vaga idea. Comenzar por descubrir mi rostro. Mis manos han cambiado, lo hacen constantemente. En ocasiones las miro por largo tiempo para asimilar que son parte de mi cuerpo, el cual también ha ido mutando. A veces no sé si continúa siendo mi cuerpo. Es por esto que debo confesar, frente a los espejos quedo perplejo por mantener la cordura no por vanidad. Han sido pocas las ocasiones en que el espanto llega a mí en reflejos sorprendentes, desconcertado quedo.
La blancura me ciega el odio no y tampoco creo en la mala suerte. Pero, por qué atroces rostros ocultos en las sombras me persiguen..
¿Cuántas sombras tengo que soportar para descubrir mi rostro?
γ.ک  

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