14.5.11

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No como decir esto.. Ni , el por que hacerlo.
Estaba trabajando hasta tarde. Las manos me dolìan. Las piernas, que ya no sentía mías, me parecieron màs hinchadas de lo habitual. Ya habìa dormido a mis pequeños hijos, uno de ellos no alcanzò a cenar pues le venciò el sueño. Pero es que ya no soy la misma de cuando tenìa veinte años, aunado el cansancio a los años siento haber envejecido en estos ùltimos meses varias décadas. Mirè mis piernas y sentì compasión por estas, tomè un bree descanso que me permitió encender un cigarrillo. Puse mùsica muy bajita y de pronto todo fue calma. El humo salía de entre mis labios sin ninguna prisa, despacio como si no quisiese desprenderse de mi boca. Saboreè el tabaco o quizas deba decir el tabaco saboreò mi propia ausencia, recobrè la memoria de golpe al mirar el reloj y descubrir que pasaba de la media noche y en un par de horas tendrìa que salir al otro empleo por lo que sin consumir el tabaco le di un fuerte golpe y continuè mis labores.
Colocaba los lienzos en lìnea recta para darles los ùltimos retoques evitando que se fuesen con algún trozo de españa mal tallado y al tiempo pensaba:
"Ah la mayorìa de estos lienzos seràn destrozados"
Debo decirlo.. En manos de seudo artistas van a parar mis trabajos, ni siquiera podrìa llamarles artistas son solamente unos compradores tacaños, pues me ruegan por que les baje el precio siendo que manejo precios muy bajos por mis lienzos de tremenda calidad, en fin. Son estos mis compradores la clase de intentos de dandys, mediocres que me regatean como si mis horas y el trabajo final no lo valiera.. Me dan tristeza mis lienzos al imaginarlos embarrados de pinceladas infantiles que no llegan a contar lo que la inocencia de un niño cuenta. No, estos son simplemente seudopintores destruyendo lienzos".

Pensaba y trabajaba a dúo, casi olvidando la mùsica que seguía sonando. Una melodía, la cual desconozco pues hasta la fecha no he encontrado ni un solo rastro de su autor, interrumpiò mi pensamiento casi leyéndolo y fue allí donde comenzò a hacerse presente la sensaciòn bastante desagradable que invadió mi mente y alma.

Mirè mi cuerpo cansado y avejentado mirè mis lienzos relucientes y los imagine destrozados y mirè sin mirar mis escritos los recordè uno a uno verso a verso y la imagen de mis pequeños hijos saltaron a mi mente y me soltè llorando. Esa melodía siempre me exalta pero en està ocasión me exaltò para mal llevándome al limite de la tristeza y desesperanza. Y me vi allí de pie pasada la media noche trabajando a deshoras. Mirè mi persona, esa que organiza su tiempo, sus dìas, sus comidas, sus juegos con sus hijos, sus breves descansos para fumar, sus ideas.. ¿Sus ideas? Me descubrí desnuda justo allí donde toda mi vida confluía, desesperè al darme cuenta de lo mediocre que son mis letras, incluso màs mediocres que las pinceladas de  seudo dandys, imitadores baratos de Wilde, que destrozan mis lienzos. 
Rompì en llanto, así simplemente me soltè llorando como una pequeña niña de cuatro años que perdiò a su madre en el supermercado. . Mirè muchos rostros a mi derredor, rostros riendo de mis textos, me señalaban, me miraban inspeccionando y relacionando mis escritos con mi vida.. Me intentaban desnudar los ojos, pretendìan quitar la armadura de acero que llevo bien ceñida al cuerpo. Pero estos rostros no me inquietaban hasta que entre ellos asomò el mìo y me observè, mi propia imagen agotada, trabajando a altas horas de la noche con un montón de sueños rotos que no cesan mis manos de perseguir.. Me observè con tantas ganas de salir de adelante pues juro que escucho mi voz interior que a diario me dice "sigue adelante", aún cuando las personas me dicen que no puedo hacerlo, incluso he superado mis propias barreras. Pero llega un momento en que el cansancio gobierna, este cansancio que no corresponde a mi edad, me supera y aunque he sacado fuerza de solo dios sabe donde, para olvidar tantas cosas que me hacen daño y evitar otras que posiblemente lo hagan.. El cansancio sacudiò a mi cuerpo y mis manos.. Mis manos quieren descansar pero saben que de hacerlo serìa un suicidio.. Verme allì aun con todo esto, de pie.. Me hizo dar cuenta que lo que he soñado y he llevado a cabo toda mi vida.. Mis escritos.. Por dios! Mis escritos, que increìble sentimiento de derrota al mencionar "mis escritos" Mis lectores no se cuentan ni con los dedos de la mano, y estos me conocen en persona, alaban algunos textos diciendo "Gran historia" Quizàs por compasión o por que.. Por otras razones.. ¿Gran historia? ¡¿Historia?! Ideas no tengo, mi cabeza està hueca. De mis manos ya no surge nada excepto sangre. Son màs las preocupaciones y la búsqueda de soluciones que no me queda tiempo para inventar historias.. 

Me acabé los textos de amor, que un día tuve. Me acabé los aromas con las palabras. Ya ni la sombra de lo que fue, lo que fui, lo que fuimos, queda. Ya todo està dicho o mal dicho. 

Me llenè de confusión, remordimiento, desesperaciòn y sobre todo me llené de coraje. Demasiado coraje hacia mi misma. Corrì a apagar el reproductor que seguía sonando, dramàticamente aniquilando mi sueño. Mirè el reloj y pasaban de las cuatro de la madrugada.
Subìescribì esto con la esperanza de postearlo en un breve descanso para recordar que de escritor no tengo nada y esos minutos que he perdido esta noche tal vez otro dìa se transformen en calma.. Pues al fin y al cabo a las seis de la mañana habré de trabajar, como a diario, como humano, no sin antes partir un poco màs descansada, con una tremenda y fingida sonrisa en la cara.
γ.ک.  

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